Sí, es lo que parece...

Pero el micra está bien, tranquilos.
Simplemente la Navidad es así. En 2007, Papa Noel tuvo la gentileza de robarme el bolso, y días más tarde, me encontré un
dúmper (hasta ese día yo no sabía que coño era un dúmper…)empotrado contra el coche. Como resultado de este último incidente, el micra tiene dos llaves: una para abrir, y otra para arrancar.
Ayer fue unos de esos días en que la gente lee tesis, y yo acabo con una muñeca inflable en el maletero. La noche fue muy bien, pero después de pasear la muñeca, sacarla del maletero, de abrir y cerrar puertas, de guardar la llave dios sabe como en el bolso, pues… a la hora de los churros, cuando volvíamos a por el coche, la llave abridora estaba totalmente torcida y al intentar abrir se partió….
Afortunadamente, no sé bien como, conseguí abrir el coche, y fuimos a desayunar, que era lo importante. Después recordé que hice una llave de repuesto pero que iba mal, decidimos pues, intentar probar esta llave a ver si podía por lo menos cerrar el coche. Tras un rato probando efectivamente, cerró. Dormí algo. Cuando me levanté fui directa a unos grandes almacenes con mis dos trozos de llave, la copia mala, la resaca y todo lo demás, a ver si me podían arreglar algo: imposible de arreglar.
Pero no todo acaba ahí, era/es imposible además, abrir la puerta del depósito de la gasolina. Y el coche estaba en la reserva. Paré en una gasolinera, el chico me estuvo intentando ayudar a abrirla pero no hubo manera. Finalmente me he venido a mi casa conduciendo suavemente, en segunda o tercera a la sumo, aprovechando las pendientes, los cambios de nivel y rezando para que no se parara el coche.
Así que ese es el estado del micra: no lo puedo cerrar, y no puedo abrir el depósito de la gasolina. El lunes iré a un cerrajero que me han recomendado, y en caso contrario pues igual tengo que cambiar las cerraduras…¿A alguien se le ocurre alguna otra solución alternativa?