Ando intentando estirar un poco (que no cortar, paso de tener ombligo…) el cordón umbilical.
No es fácil, todo empezó a oscuras: la lámpara roja tan bonita que se ve en la foto, se resistió a funcionar, además de la persiana a la que no le gusta que veamos el sol.
El calentador y la lavadora vinieron después,
Al final, menos mal, se hizo la luz. Llevo 15 días de cambios, y la cosa parece que empieza a tranquilizarse un poco.
Esta noche tenemos la fiesta de inauguración (a la que estáis invitados) a ver que tal va, conociendo mi trayectoria y después de tanto arreglo, me da mucho miedo pensar en lo que se pueda romper..., mejor no pensar.