
Con el permiso de Cuchufletas, ya era hora de dedicarle una entrada, mi pequeño homenaje, a esta obra del arte curinario, el equivalente a la capilla sixtina en croquetas, ¿cómo se puede hacer algo así de bien!??.
A este tipo de placer solo se puede acceder a altas horas de la madrugada, en la búsqueda de algún bar abierto, sin olvidarnos del previo en la válvula y alguna que otra canción de los planetas.
Como diría Lope de Vega:
Eso son croquetas: El que lo probó, lo sabe