Porque a veces las cosas son más fáciles y más simples de lo que pensamos. Porque a veces los problemas los creamos nosotros en nuestra cabeza. Porque a veces lo incompatible puede convertirse en indispensable. Porque a veces solo hay que mirar un poco más allá. Porque a veces… hay tantas posibilidades con un “a veces” y tan pocas con un “nunca”…